lunes, 1 de octubre de 2018

Decidí convertirme en escritora justo cuando llegó un momento en mi vida en el que necesitaba comunicar mi dolor para no ahogarme en él.

Ansias

A veces te deslizas por el pasado entre flashback y flashback hasta que te remontas a aquel en el que piensas a menudo tumbada en la cama mientras miras a la nada y te invade ese sentimiento de nostalgia. Y ansías volver a él como cuando te despides de una persona y no se te pasa por alto tachar en el calendario los días que quedan para el próximo reencuentro. Con las mismas ganas -y el mismo deseo-, escribo yo esta carta, evadiéndome de la morriña que me provoca pensar en lo que pasó y no volverá a pasar.

Y a veces tengo la necesidad de ir pisando meticulosamente para no joder -como de costumbre- el recuerdo cuando se me da la oportunidad de volver a revivirlo entre las mismas paredes pero en una fecha y una hora totalmente distinta. Y me vence el pánico. Me gustaría que las cosas no cambiaran, que las personas no decidieran empeorar con el paso de los años, pero no hay remedio ni límites que puedan evitar lo que ya está previsto.

No quiero acabar estropeando mi memoria, no quiero que los bonitos recuerdos pasen de un color anaranjado y cálido a un color azul y frío; no poder volver a ellos tal y como los viví por primera vez, que queden manchados de un sentimiento tan pobre y mustio. 

No, no quiero ensuciar mi vestido preferido para siempre. 

lunes, 13 de agosto de 2018

Arte

Mi novio hace arte. Arte sin público, sin galerías dónde exhibirse. Es un arte implícito, presente y ausente.
Hace arte cada vez que me besa la piel, los labios, cada vez que me besa las ganas de no irme nunca, cada vez que mira -con esos ojos color avellana-, cada vez que fanfarronea.
Mi novio hace arte cada día, a cada despertar, hace arte en el café mañanero, en sus planes para verme a cada tarde y en sus "te quiero" de cada noche.
Mi novio hace arte, un arte tan trágico como el de Shakespeare y tan emocional como el de Van Gogh.
Mi novio hace arte incluso cuando se enfada y cuando me hace enfadar. Es un arte que no se escribe, ni se lee, ni se pinta,... Es un arte que se siente.
Es un arte tristemente reconocido, pero que cala de los pies a la cabeza. Un arte en el que quieres fundirte, en el que quieres tirarte de cabeza, arriesgar.
Es un arte que te hace plantear quién sí y quién no, te hace reflexionar para qué y por qué. Es un arte que se mezcla con la lucha, el poder y el querer.
Mi novio hace arte constantemente, sin intención y de la manera más torpe: amando.

El circo

El circo es un espectáculo que más de uno tiene el "lujo" de presenciar. Cuenta con una mezcla de drama y pura apariencia, lleno de colores resplandecientes que ocultan poco más que un remedio, una decepción.
Hablo más que del circo, de las personas. Esas que no como las olas del mar te vienen de frente... Más bien de las que aprovechan a apuñalarte una vez de espaldas, de esa clase de criminales que tienden a enmascararse en un pasamontañas sucio de mentiras.
Brillan en presencia, con habilidades para impresionar, herramientas adecuadas para de un tirón llevarse aquellos sentimientos más encontrados. Cuentan con artilugios para engañar, no son fáciles de calar, y esconden su mejor truco al final.
Se refugian entre fuegos artificiales, pues solo a través de la imagen pueden vender sus desgastadas artimañas.
Mienten a toda cosa, conmueven hasta desgarrar, y aunque les guste andar sobre la cuerda floja, no los consideraría acróbatas como tal, lo dejaría en pura ficción, en un concepto que va más allá del circo, en simple "hipocresía".

miércoles, 25 de abril de 2018

Quererte

No me imagino una vida sin ti, de hecho, no quiero imaginar una vida sin ti. No porque te necesite, no porque no pueda sobrevivir sin tu amor (porque podría), sino porque tengo preferencias y tú eres la mía. Algo tan sencillo como decir que te quiero, pero no te quiero querer mucho, te quiero querer bien, aunque sea un caos, y cree tormentas de arena durante días, simplemente quiero quererte. Y si no me dejas, que alguien sepa quererte y lo haga con el corazón, de tal manera que te llene el alma como tú has hecho desde aquel día que me di cuenta de que estaba enamorada de tu presencia y ausencia, pero que quiera quererte y así, te ame toda la vida.

lunes, 23 de abril de 2018

Llevo la mala suerte enganchada en mi camiseta de lana, otras días se me engancha a los pantalones vaqueros, expresamente a la altura del bolsillo  y cuando me arriesgo a llevar una falda de piel, se me engancha a mis básicas Converses negras. El caso es que no sé deshacerme de ella, la llevo cuando llueve y cuando hace sol, la llevo incluso en mi sonrisa, pero por mucho que me despida, nunca me devuelve el "adiós". La llevo conmigo hasta tal punto que me ataca apresuradamente tras llegar a casa con mil mililitros de lágrimas cayendo torpemente sobre mi cara, mientras me tiro a la cama en un intento de dramatizar el asunto. La cuestión es que junto a mi mala suerte apareces tú, todos los días, cuando me miro al espejo con ese collar y pienso en la buena suerte que tengo de llevarte conmigo, aunque no seas un trébol de cuatro hojas, sino de tres, y ni siquiera me des suerte, pero al fin y al cabo, sigues siendo... mi mala-buena suerte.

domingo, 11 de marzo de 2018

Si tan solo pudiera dar un grito en el vacío y que el mismo eco simpatizase conmigo. En un mundo paralelo puedo provocar tormentas con cada palabra de mi poesía. Si con la expresión de mi rostro, esas malas caras y subidas de tono pudiera apaciguar la ira, pero es... tan solo el simple letrero de mis pensamientos. Advertir el peligro incluso sin haber plantado pie sobre el terreno. Si pudiera derramar en alguna parte los secretos que me inunden las entrañas, corregir con una goma de borrar el estropicio de mis actos, o si tan solo se me concediese la oportunidad de exteriorizar todo aquello que está a punto de colmar el vaso: sentimientos. 

Views.